BIOGRAFIA
Considerado
uno de los pintores más importantes del siglo XVII.
Nació el 28 de junio de 1577 en Siegen, Westphalia (hoy Alemania).
Hijo de Jan Rubens, abogado y funcionario municipal en Amberes. Tras
convertirse del catolicismo al calvinismo, Jan dejó Flandes junto
a su familia debido a la persecución a los protestantes. Su padre
fue consejero y amante de la princesa Ana de Sajonia, esposa del príncipe
Guillermo I de Orange. A la muerte de Jan en 1587, su madre regresa con
sus hijos a Amberes, donde volvieron a convertirse al catolicismo. Cursó estudios
en la Escuela Católica de los jesuitas de Colonia y acudió a
la Escuela Latina de Rombant Verdonk, donde se educó en la cultura
clásica griega y romana. Fue paje al servicio de la condesa Margarita
de la Ligne d´Aremberg, experiencia que le aportaría el
conocimiento del protocolo cortesano, de gran utilidad en su posteriores
viajes por Europa. Aprendiz de Tobias Verhaecht, Adam van Noort y Otto
van Veen, conocido como Vaenius, tres manieristas del siglo XVI. Con
21 años, Rubens concluye sus estudios, superando el examen de
maestro ante la corporación de la Guilda de San Lucas de Amberes,
a la que se agrega como pintor autónomo. En 1600 llegó a
Venecia, donde Tiziano, Veronés y Tintoretto dejaron en él
una profunda huella, al igual que Miguel Ángel y Rafael en Roma,
así como por la escultura greco-romana antigua. El duque de Mantua
lo contrató por nueve años. Además de realizar obras
originales, copió algunas pinturas renacentistas de la colección
ducal y en 1605 hizo de emisario del duque en su visita al rey Felipe
III de España. A la muerte de su madre en 1608 regresa a Amberes,
donde contrae matrimonio con Isabella Brant en 1609. Fue contratado por
el burgomaestre de la ciudad y se confirmó
su éxito al ser requerido como pintor de corte del archiduque
austriaco Alberto y de su esposa, la infanta española Isabel,
ya que juntos gobernaban los Países Bajos como virreyes al servicio
del rey de España. El número de pinturas que se le pidieron
fue tan enorme que tuvo que establecer un gran taller donde realizaba
sólo realizaba boceto inicial y los toques finales, mientras que
sus aprendices completaban todas las fases intermedias. La Iglesia contrarreformista
de Flandes fue uno de sus mejores clientes que juzgó
que sus dramáticas y emotivas interpretaciones de los hechos religiosos,
como el Tríptico de la resurrección de la cruz (1610-1611,
Catedral de Amberes), eran imágenes de recuperación y renovación
espiritual. Construyó una residencia de estilo italiano en la
ciudad; allí albergó su gran colección de obras
de arte y antigüedades. En el año 1622 visitó
París, donde la reina francesa María de Medici le encargó
para el palacio de Luxemburgo la representación de su vida en
un conjunto de pinturas alegóricas (terminadas en 1625). A pesar
de la intensa pérdida que sintió tras la muerte de su esposa
en 1626, continuó trabajando activamente. En 1628 los virreyes
de Flandes lo enviaron a España. Mientras estuvo en Madrid recibió muchos
encargos del rey de España Felipe IV, que le nombró secretario
de su Consejo Privado. Sirvió
además como mentor del joven pintor español Diego Velázquez.
Después de una delicada misión diplomática en Londres
en 1629, fue nombrado caballero por el rey Carlos I de Inglaterra, para
el que también realizó diversos cuadros. Pintó
para Carlos I los bocetos preliminares del mural del techo del palacio
de Whitehall en Banqueting Hall. Desde 1630, cuando se casó con
Elena Fourment, vivió en Amberes, en el castillo de Steen, su
residencia en el campo. La enfermedad de gota que padecía empeoraba,
y a esta etapa pertenecen sus más violentas obras de asunto religioso
como el Martirio de San Livino. La muerte le sorprendió el 30
de mayo de 1640, dejando sin terminar el lienzo Andrómeda y Perseo.
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